jueves, 26 de diciembre de 2013

¡Felices Fiestas!

Por favor acepta sin ninguna obligación, explícita o implícita, mis mejores deseos para una celebración de las fiestas de Solsticio de Invierno (en el Hemisferio Norte) o de Verano (en el Hemisferio Sur) que sea sensible al medio ambiente, socialmente responsable, de bajo estrés, no adictiva y con neutralidad de género, llevada a cabo de acuerdo con las mejores tradiciones de la fe religiosa o prácticas seglares de tu elección, con el debido respeto a las convicciones laicas o religiosas y tradiciones de otros, y reconociendo su posible elección de no practicar ninguna tradición religiosa o seglar.

Y mis mejores deseos para un auspicioso comienzo del generalmente aceptado año 2014, en el sentido de que sea económicamente beneficioso, aporte realización personal y esté exento de complicaciones médicas, sin dejar de reconocer el debido respeto a las distintas opciones de calendario de culturas distintas a la nuestra, en apreciación de sus aportaciones a la herencia cultural colectiva de la Humanidad y sin discriminación alguna de raza, credo, color, edad, capacidad física, fe religiosa,  plataforma informática, identidad de género o preferencia sexual. Dichos mejores deseos expresados con el reconocimiento de tu posible elección de no desear, o no desear recibir, ningún deseo.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Lista de canciones de Desencadenada

A lo largo de la novela Voy a romperte en pedacitos voy indicando canciones que escucha la protagonista, Cecilia, y que van marcando lo que le ocurre. Para mí estas canciones son fundamentales, pues me evocan las emociones de cada pasaje. Acabo de publicar la lista de canciones del segundo libro de la trilogía, Desencadenada. La podéis leer en la pestaña con ese mismo nombre de este blog, al final.  

lunes, 23 de diciembre de 2013

La policía golpea y detiene a varias mujeres tras una protesta contra la ley anti-aborto

Debido a la vuelta de la censura franquista de manos del Partido Popular, fundado por Manuel Fraga Iribarne, Ministro del Interior de Franco y autor de la célebre frase "la calle es mía", este tipo de vídeos ya no se puede publicar en España. Así que lo publico yo desde el extranjero.


No dejemos que la calle vuelva a ser "suya"... De la policía. De los que están en el poder.

sábado, 21 de diciembre de 2013

¡Abandonad la Iglesia!

¿Qué, te habías creído el timo del Papa progre? Pues espero que te haya abierto los ojos la nueva ley sobre el aborto que el PP ha impuesto a golpe de decretazo franquista. No hay Papas progres, sólo maquillajes publicitarios de una Iglesia que intenta recuperarse del escándalo mundial de los curas pedófilos. Así que han puesto al Papa Francisco haciendo de “poli bueno”, que finge necesitar nuestro apoyo para salvar a la Iglesia de los “polis malos” que prosiguen su guerra cultural contra las libertades. Pero ellos saben que no arriesgan nada: Francisco es tan retrógrado como el que más y la Teología de la Liberación está muerta y enterrada hace tiempo.

A ver si nos vamos enterando: la Iglesia Católica es el enemigo número uno de las libertades personales, especialmente las de las mujeres, los gais y todos los que practicamos sexualidades alternativas. Lo ha sido desde hace 2000 años y lo seguirá siendo en el futuro previsible. No sólo esto, sino que a lo largo de la historia la Iglesia ha estado siempre al lado del poder y de los ricos, manteniendo estructuras sociales de opresión y colaborando con algunos de los mayores crímenes colectivos que ha conocido la humanidad. La Iglesia impulsó la colonización de América y la institución de la esclavitud, derivada de la sumisión de los plebeyos a los nobles y clérigos feudales. Atacó a los descubrimientos científicos, desde Galileo hasta Darwin. Desempeñó un papel fundamental en la sublevación de Franco, en la Guerra Civil y en los 40 años de dictadura. También apoyó las dictaduras de Mussolini en Italia y Hitler en Alemania, cerrando los ojos al Holocausto que masacró seis millones de personas, judíos en su inmensa mayoría. Jugó a que apoyaba la Transición para posicionarse en el nuevo esquema político de España (ahora comprobamos lo bien que le salió la jugada), mientras que al mismo tiempo en Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Brasil y Bolivia amparaba las nuevas dictaduras y su brutal represión.

Ante tantos desmanes la única actitud ética es negar nuestro apoyo a la Iglesia, siguiendo la idea de Gandhi de que si no te opones al mal te vuelves su cómplice. Tenemos que darnos cuenta de que no cabe compromiso alguno con la Iglesia: siempre buscará el poder y lo utilizará para acabar con nuestras libertades. La construcción de una sociedad sin sexismo, con una visión positiva y lúdica de la sexualidad y donde no se oprima a las personas en base a su orientación sexual pasa por eliminar el poder político de la Iglesia. No se trata de acabar con el catolicismo, sino de devolverlo a la esfera exclusivamente personal a la que pertenecen las religiones. No se trata de quemar iglesias, sino de vaciarlas. No se trata de pretender que todo el mundo se haga ateo, sino de que todas las creencias sean tratadas por igual por el estado. Ese es, en definitiva, el estado laico estipulado en la Constitución, que la Iglesia y la derecha nos han robado. Para ver lo que es realidad un estado aconfesional y laico sólo hace falta echar una mirada a EE.UU., donde no hay crucifijos en las escuelas públicas, ni asignatura de religión. España es una teocracia, como Irán, como Arabia Saudí.

Pero eso ya no refleja siquiera la realidad social de España. Así es como están las cosas en materia de religión, según las últimas encuestas de CIS… El 70.4% de los españoles se definen como católicos, el 26% como no creyentes y el 2.3% como practicante de otras religiones. Pero, ¡ojo!, que la mayor parte de esos católicos sólo lo son de boquilla. Cuando se pregunta a los que integran ese 70.4% de católicos cuantas veces van a misa, resulta que sólo el 15.1% van a misa todos los domingos y festivos (recordad que no hacerlo está considerado como pecado mortal). Otro 8.6% van a misa alguna vez al mes; un 15.9% lo hacen varias veces al año y un descomunal 59.1% no va prácticamente nunca. Basándome en estos números, y descartando el minúsculo 2.3% que practican otras religiones, los españoles se podrían catalogar en cuatro grupos:
  1. Un 26% de no creyentes, que incluiría a ateos, agnósticos, deístas y personas religiosas o espirituales que no se identifican con ninguna religión.
  2. Un 11% (15% del 70%) que practica el catolicismo, al menos lo suficiente para no romper el mandamiento de ir a misa los domingos.
  3. Un 42% (59% del 70%) que se define como católico pero que no practica el catolicismo. Se trata quizás de “católicos culturales”, es decir, de gente que se siente afín al catolicismo, su mitología y sus ritos, pero que no cree lo suficiente para no tener ningún problema con no ir a misa.
  4. Un 18% (25% del 70%) que va a misa pero no todos los domingos, incluyendo algunos que sólo lo hacen alguna vez al año.
Así que ahí lo tenéis: en España, país “oficialmente” católico, hay sólo un 11% de católicos practicantes. Los no creyentes declarados formamos una minoría mucho más numerosa, con más del doble de miembros. Pero lo más interesante es esa mayoría del 60% integrado por los católicos culturales y los que practican a desgana. Esa gente tiene lo que se llama en marketing una “opinión blanda”, es decir, susceptible a ser cambiada con facilidad. La Iglesia lleva desde siempre intentando atraerlos al redil… por lo que se ve, sin mucho éxito. Pero, ¿y si los no creyentes hiciéramos un esfuerzo decidido para atraerlos a nuestro grupo? No se trataría de convertir a la gente al ateísmo, no. Creo que los esfuerzos en ese sentido van descaminados porque mucha gente necesita “creer en algo”: en un cristianismo que definen a su manera, en un Dios no personal, en la vida después de la muerte o en esos mitos de fenómenos paranormales, fantasmas y reencarnación que les gustan tanto a Hollywood. No importa. Lo importante es romper el cerrojo de poder que tiene la Iglesia sobre la sociedad para asegurar nuestras libertades. Así que propongo lo siguiente:

  1. Si no practicas el catolicismo, di que no eres católico. Bien fuerte, que se entere todo el mundo. No tengas miedo, tienes compañía.
  2. Desafía sin miedo las creencias de tus amigos y familiares. Infórmate sobre las incongruencias y los puntos débiles de la fe cristiana. Un simple comentario bien dicho puede desencadenar un auténtico alud de dudas. Son creencias muy endebles, por eso han tenido que usar tanta violencia a través de la historia para defenderlas, con sus cruzadas y sus inquisiciones.
  3. No te cases por la Iglesia (las bodas civiles son ya el 73% de los matrimonios). Se pueden hacer rituales cantidad de bonitos en otros sitios.
  4. No bautices a tus hijos, ni les dejes hacer la primera comunión. Si tus hijos envidian los regalos de sus amigos que hacen la primera comunión, invéntate un ritual de madurez para ellos, regalos incluidos.
  5. Cuando hagas la declaración de la renta no le des ningún dinero a la Iglesia.
  6. No des nunca dinero a organizaciones como Cáritas que dependen de la Iglesia. Tu dinero irá a parar al bolsillo de obispos y curas, no al de los pobres. Hoy en día sobran ONGs laicas a las que contribuir que son mucho más de fiar.
  7. Si tienes inquietudes religiosas o espirituales, embárcate en una búsqueda personal de algo que dé sentido a tu vida. Te asombrarás de lo que vas a encontrar. En realidad, una de las peores cosas que hace el catolicismo es embotar nuestra auténtica espiritualidad con doctrinas y rituales sin contenido.
Ésta es la manera positiva y no-violenta de luchar contra la Iglesia, de darles donde más les duele. Yo abandoné el catolicismo a los 15 años, cuando todavía iba a un colegio del Opus, cuando era totalmente dependiente de unos padres carcas, cuando aún vivíamos en la dictadura nacional-católica. Fue un proceso doloroso y difícil, pero hoy en día me enorgullezco de haber sido capaz de hacerlo. Fue cómo salir de una cárcel mental. Gané mi libertad y le abrí la puerta a experiencias maravillosas en todos los ámbitos de mi vida.

Figura 1: El número de creyentes en España ha ido disminuyendo (línea negra) mientras que el de no creyentes ha aumentado (línea gris).

De hecho, vamos ganando la batalla. Desde 1998 el porcentaje de católicos en España ha ido disminuyendo y el de no creyentes aumentando de forma simultánea (Figura 1). El porcentaje de católicos practicantes ha disminuido de forma aún más estrepitosa (Figura 2). Pero hay veces que los cambios sociales se aceleran; se producen avalanchas de cambios masivos de opinión al romperse un equilibrio invisible de fuerzas. La misma Iglesia nos lo pone fácil con su inflexibilidad y sus ataques a nuevas pautas culturales cada vez más establecidas. ¿Quién sigue hoy en día los mandamientos de la Iglesia sobre anticoncepción?

Figura 2: El número de católicos que no va a misa ha aumentado (línea negra) mientras que ha disminuido el de católicos que van a misa todos los domingos (línea gris claro) y el de que van a  misa alguna vez (línea gris oscuro).

Si te enfurece lo que ha hecho el PP con la ley del aborto, haz lo que dicen por aquí: “don’t get mad, get even” - “no te cabrees, gánales la partida”. ¡Vaciemos las iglesias! Cuando sólo queden en ellas unos pocos beatos vejestorios, los obispos se tendrán que callar la boca de una puñetera vez y nosotros podremos construir esa sociedad libre e igualitaria que ansiamos.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Regalo de navidad: “Juegos de amor y dolor” gratis

Como regalo de navidad, los visitantes de este blog podéis bajaros gratis mi novela “Juegos de amor y dolor”. Sí, la novela entera. La segunda edición que incluye las correcciones y los añadidos que hice después del verano.

La descarga se hace desde el sitio web de Smashwords.com, que es enteramente de fiar. Al contrario que Amazon, Smashwords distribuye libros en todos los formatos digitales, incluidos los populares MOBI de Amazon, EPUB de Apple y hasta PDF. Una vez que compras el libro, te lo puedes bajar en cualquier otro formato si quieres leerlo en otra tableta. Claro que vosotros no tendréis que pagar nada, basta con escribir el siguiente cupón en el sitio adecuado:

HL68Q

¡Pero no lo dejéis pasar, que el cupón expira el 30 de diciembre! El nuevo cupón no expirará hasta dentro de unos meses, está actualizado para el año 2017.

¿Que qué gano yo con todo esto? Pues varias cosas. En primer lugar, difundir el libro gratis al principio es una buena estrategia de marketing. En segundo lugar, confío en que el libro os gustará tanto que compraréis los otros dos libros de la trilogía, “Desencadenada” y “Amores imposibles”. Aunque cada libro se puede leer de forma independiente, la historia cobra mayor sentido cuando se leen los tres libros en orden. Hay varios misterios que se aclaran en el tercer libro; conviene leerlo antes de que os olvidéis de las pistas que doy en los dos primeros. Los tres libros suman unas 1200 páginas entre, así que tenéis lectura para rato. Y en tercer lugar… en realidad, lo más importante para mí es que el libro se lea.


sábado, 14 de diciembre de 2013

Amor a la pata coja

Debo confesar que la primera vez que vi su muñón me dio algo de asco. Tenía la piel floja, arrugada, llena de cicatrices. Era blando al tacto y emitía un vago olor enfermizo, quizás por ir enfundado todo el tiempo en la vaina de goma de su pierna ortopédica. De todas formas, hicimos el amor. Y es que Erin, a pesar de tener amputada la pierna izquierda por debajo de la rodilla, es una mujer hermosa y sexy. Tiene el cuerpo esbelto y cimbreado de una adolescente, músculos bien marcados en los brazos, los hombros y la espalda, el vientre plano, los pechos pequeños y deliciosos, y un culo exquisito.


Pronto pude comprobar que Erin es una gran experta en los artes eróticos. Su deseo se enciende con facilidad y entonces se abandona completamente a ti, a todo lo que quieras hacerle, abriéndote todo su cuerpo con un entusiasmo fogoso, febril, sin miedos ni traumas. Rodamos en la cama probando todas las posturas, todas las perversiones, nuestros cuerpos desnudos cubiertos en una pátina de sudor que no sabíamos si era suyo o era mío.

Le había puesto como condición para nuestra relación una rigurosa honestidad: no aguanto las mentiras, y secretos, los justos. Así que al día siguiente no le quise ocultar lo que había sentido. “Tuve algo de problema con tu muñón”, le confesé. Su respuesta fue completamente inesperada: “¿Y qué te crees? ¿Que yo no? Hace más de veinte años que perdí la pierna y aún no me he acostumbrado a verlo”. Eso me conmovió. Si no me gustaba su muñón yo tenía la opción de dejarla. Pero ella no, ella siempre tendría que hacer el amor levantando en el aire un solo pie, intentando no mirar el muñón, confiando en que al amante de turno no le importara demasiado su cuerpo incompleto. Creo que fue entonces cuando empecé a enamorarme de Erin.

Poco a poco, en citas sucesivas, Erin me fue contando su historia. De adolescente siempre le había gustado mucho correr. Se pasaba horas y horas trotando entre los chalets de Burbank, justo al pie de las empinadas montañas de San Gabriel que perfilan el horizonte de Los Ángeles. Corrió varios maratones y ganó algunas medallas. Tenía unas piernas preciosas, fuertes y estilizadas. Cuando le hizo falta algo de dinero se apuntó a exhibirlas en un club de strip-tease, donde tuvo mucho éxito.

Tenía veinticinco años cuando ocurrió el desastre. Un día de septiembre, al ponerse el sol, una amiga le pidió que la llevara a su casa en su scooter. El coche salió de la nada en una intersección, haciendo un giro ilegal a la izquierda, y se las llevó por delante. Erin se encontró tirada en mitad de la calle con el pie izquierdo destrozado, escupiendo sus dientes sobre el asfalto. Su amiga salió ilesa del accidente.

Estuvo hospitalizada casi hasta navidad. Los médicos hicieron todo lo posible por salvarle el pie, pero no hubo manera. Erin le dijo a su madre que no dejara que le cortaran la pierna, que prefería morirse a no volver a correr. Fue el olor de la gangrena lo que la hizo cambiar de opinión, un olor indescriptiblemente asqueroso, que la acompañaba día y noche hasta hacerla enloquecer, sobre todo a sabiendas que provenía de su propio cuerpo. Un día el médico entró en su cuarto y se quedó mirándola, sin decir nada. “La voy a perder, ¿verdad?”, le dijo Erin. El médico asintió. La cosa no terminó ahí: la pierna cercenada seguía gangrenándose, y los médicos tuvieron que seguir cortando una y otra vez, cada vez más arriba, cada vez más cerca de la rodilla, extirpándole completamente el peroné y dejando sólo un breve trozo de tibia. Para recubrirle el muñón le quitaron piel de la parte delantera de los muslos, donde aún ahora le quedan dos parches blancuzcos de forma rectangular, como remiendos en los pantalones de un pobre. Un día, bromeando, le dije que me recordaba a un espantapájaros, y a partir de entonces empezó a firmar así sus e-mails: “tu espantapájaros”.

Erin no tenía dinero para comprarse una pierna ortopédica, así que ella misma se hizo una pata de palo, como la de un pirata, que se ataba al muñón con correas de cuero. Sus compañeros de trabajo le dieron chapas y pegatinas, que ella fue poniendo sobre su pata de palo hasta que la madera quedó completamente recubierta. Ahora tiene una buena pierna ortopédica que la permite andar normalmente. Un día la llevé a la playa y la convencí de correr conmigo por la orilla del mar. Sí, Erin aún puede correr, pero no lo hace porque con el impacto repetido se le puede resquebrajar el plástico de su pierna ortopédica y no tiene dinero suficiente para remplazarla.

Nunca me imaginé que iba a acabar con una amante con el cuerpo destrozado. Nunca me imaginé que me iba a gustar tanto. ¿Qué es, en definitiva, la belleza? Hay una belleza fácil, que te entra por los ojos, la que te inculcan las películas, las revistas, los anuncios. La piel suave, impecable; el cuerpo simétrico; los músculos bien formados, recubiertos por esa fina capa de grasa que lima las esquinas del cuerpo femenino. Ese tipo de belleza no es más que un reflejo animal: al final todo se resume en la atracción hacia todo lo que hable de salud, en la repulsión hacia todo signo de enfermedad. Pero hay otro tipo de belleza exclusivo de los seres humanos: la belleza de hacer algo bien, de vivir de forma adecuada. La belleza de una historia que te llega muy adentro. Eso es lo que veo en el cuerpo mutilado de Erin: su historia, el coraje que necesitó para enfrentarse a no poder volver a correr y verse condenada a arrastrar toda la vida una pierna de plástico y metal. Ahora, cuando hacemos el amor le beso las cicatrices, le acaricio el muñón. Ella me dice que es muy sensible, pues todos los nervios que antes iban al pie terminan forzosamente allí. Erin es hermosa, y no sólo por su cuerpo cimbreado de adolescente, por su vientre plano y su culo exquisito. Es hermosa por la pierna que le falta, por los parches rectangulares de piel blancuzca en sus muslos, por sus cicatrices. Esas son cosas que hablan de su historia, de su sufrimiento y de su capacidad para superarlo. De que su buen humor y su sonrisa fácil son sus conquistas, su triunfo sobre la mala suerte. De que posee una fortaleza que pocos de nosotros llegaremos nunca a tener.

martes, 10 de diciembre de 2013

Suicidio

Mi querida amiga Erin se quitó la vida hace apenas un mes. Yo, que andaba un poco desconectado de ella, no me enteré hasta dos semanas después. Desde entonces he pasado muchas horas intentando comprender las circunstancias y las razones que la llevaron a hacerlo. Erin no era una persona dada a la melancolía; al contrario, siempre comunicaba un gran alegría a los que estábamos con ella. Sin embargo, una vez intentó contarme algo que llevaba muy dentro. Fue un e-mail que parecía no venir de ninguna parte y que me dejó anonadado…

“¡Deseo tanto que esta mierda de vida se acabe lo antes posible! ¡Estoy tan harta de toda esta mentira! Sólo quiero dormir -to trip the light fantastic (bailar con esa fantástica ligereza)- ¡para siempre! Y, de nuevo, no soy suicida, ¡créeme, no lo soy! ¡Es sólo que estoy tan harta de toda esta basura! No hay nada de bueno o de maravilloso en mi vida. Sólo quiero acelerar el proceso de mi muerte lo mejor que pueda. Quizás debería empezar a tomar crack cocaína o algo así… No sé. ¡Sólo sé que deseo tanto que todo esto termine! He acabado. Estoy tan triste. Espero que puedas empezar a entender esto, Hermes. No se trata de ti - ¡en absoluto! ¡Se trata de mí! ¡Quisiera que tú, y tu mujer, y mi madre y mi amiga Tina, y todos a los que amo y que me importáis os dierais prisa en morir! ¡Para que yo pueda salir de aquí de una puta vez! ¡Detesto mi vida! ¡Quiero que se acabe! Me solía preocupar dejar mi marca en el mundo - hacer algo significativo que ayudara a otros - pero estoy vacía de ‘vida’ y ya no me importa nada. -Algo dentro de mí ha muerto. Sólo quiero dormir. Solía querer ayudar a otra gente a tener una vida mejor y a encontrar la felicidad… pero, lo siento, ya no me preocupo ni por mí ni por nadie. ¡Paz FUERA!”

¡Ahí queda eso! Me disgustó tanto ese e-mail que tuvimos una pelea a causa de él. Poco a poco, conforme las aguas fueron volviendo a su cauce, Erin intentó explicarme lo que quería decir. Quería comunicarme algo muy íntimo suyo, me dijo, algo que no le contaba a nadie. Y yo, al rechazarlo, la había decepcionado profundamente. Me explicó que para ella la muerte no era algo triste, sino un descanso a todo el sufrimiento de su vida cotidiana. Más adelante comprendí de dónde había salido ese e-mail. Unos días antes habíamos visto juntos la película “Mar Adentro”. Yo quería enseñarle la Galicia donde crecí, pero ella se quedó enganchada con la historia de Ramón Sampedro y su deseo de morir.

Otra película que vi hace poco, “What Dreams May Come”, ("Más allá de los sueños", en español) representa el polo opuesto: la repulsa de nuestra cultura hacia los suicidas. En ella el personaje encarnado por Robin Williams tiene que viajar al Infierno de Dante a rescatar a su esposa, que ha cometido el pecado imperdonable de suicidarse. ¿Por qué tiene que ser el suicidio algo tan negativo?

Hablando con Erin comprendí que el suicidio puede considerarse como uno de los actos más subversivos. Es una afirmación radical de nuestra libertad, de nuestra autonomía personal. No le pertenecemos a la sociedad, ni a Dios, ni siquiera a las personas que nos aman. Nuestra vida es nuestra y hacemos con ella lo que nos da la gana. Y el que quiera entenderlo que lo entienda y el que no, ajo y agua… Mejor todavía: el suicida comprende que lo que más tememos, la muerte, no es nada. Es una moneda con dos caras: la de perder todo lo que tenemos pero también la de liberarnos definitivamente de todo lo que nos hace sufrir. Así que, si hacemos balance de nuestra vida quizás lo segundo pese más que lo primero, y entonces la opción es clara. Al parecer, Erin lo tenía así de claro.

También es verdad que determinadas personas están fascinadas por la idea de la muerte y el suicidio. Existe toda una subcultura en torno a ello. Por ejemplo, la canción “Asleep” de Emily Browning recoge sentimientos muy parecidos a los del e-mail de Erin…


La verdad es que a mí me costó mucho trabajo entender todo esto. A mí me gusta la vida. Si pudiera viviría mil años. Lo que me llena de frustración es no tener suficiente tiempo para aprender todo lo que quiero aprender, para hacer todo lo que quiero hacer, para escribir todos esos libros que se quedarán para siempre en mi imaginación. Pero ahora, gracias a Erin, he llegado a comprender en mis huesos el significado de la muerte y a dejar, en cierta medida, de temerla.

Pero también soy consciente de que en la gran mayoría de los casos el suicidio tiene poco de romántico, de ese acto de liberación personal del que hablaba antes. El suicidio a menudo no es más la consecuencia final de una enfermedad que a veces es mortal: la depresión. Gracias a los avances de la neurociencia, hoy en día entendemos que existen estados del cerebro que son incompatibles con la vida, donde el sufrimiento se hace tan profundo que hay que buscar una salida de inmediato. Y también sabemos que ese estado se puede evitar con la medicación adecuada, que literalmente te puede salvar la vida. Es aterrador pensar que hay gente que puede pasar por algo así. Espero de todo corazón que ese no fuera el caso de Erin, que ella simplemente logró hacer realidad ese deseo tan profundo que yo no supe comprender.

May you trip the light fantastic, Erin!

lunes, 9 de diciembre de 2013

Reseña de “Voy a romperte en pedacitos” en La Pluma de Pandora

Mi amiga Dora ha escrito una preciosa reseña de mi novela “Voy a romperte en pedacitos” en su blog La Pluma de Pandora. ¡Qué mejor regalo para el cumpleaños de mi blog!

¡Muchas gracias, Dora! Me alegro de que te haya gustado tanto mi novela.

http://www.laplumadepandora.com/2013/12/voy-romperte-en-pedacitos.html

domingo, 8 de diciembre de 2013

¡“Sexo, ciencia y espíritu” cumple un añito!


Según el archivo del blog, el primer artículo lo publiqué el 25 de noviembre del 2012… Sí, es verdad, ya hace unos días desde el cumpleaños, pero es que he estado muy liado últimamente. Más vale tarde que nunca, ¿no?

Ese primer artículo fue “¿Por qué tiene tanto éxito ’50 Sombras de Grey´?” que sigue siendo uno de los más leídos del blog, con 239 visitas hasta ahora. El más leído de todos también trata de esa dichosa novela: “’50 Sombras de Grey’, ¿una historia de Dominación/sumisión o de maltrato?”, con 1340 visitas. De hecho, ese artículo recopiló 1100 visitas en un solo día, más de las que suele recibir mi blog en un mes. Y así fue como, cuando ya lo consideraba imposible, el blog rebasó la línea de las 10,000 visitas antes de cumplir un año.
Bueno, no me hago ilusiones: 10,000 visitas al año no son muchas. Blogs con más éxito han recogido cientos de miles de visitas en tres o cuatro años de singladura. Pero por algo se empieza, ¿no?

Creo conocer las razones por las que este blog no es demasiado popular. En primer lugar, no se concentra en un tema determinado. No es un blog sobre BDSM, ni sobre poliamor, ni sobre ciencia, ni sobre literatura, sino que va picoteando sobre esos y otros muchos temas sin ton ni son. Pero no quiero escribir otra cosa, porque así es mi vida, esas son las cosas que amo y si escribiera sólo sobre una de ellas acabaría por aburrirme. En definitiva, creo que las personas debemos buscar el equilibrio entre nuestro intelecto, nuestras emociones, nuestras relaciones y nuestra sexualidad. Así que, ¿por qué no hablar de todo un poco? Además, los temas mejoran cuando se mezclan… ¿Qué tal si hablamos de sadomasoquismo desde el punto de vista de la fisiología del dolor? ¿O de cómo el entender nuestras emociones nos libera espiritualmente?

Otra de las razones por las que el blog no tiene un éxito fulminante es que no me “mojo el culo” hablando de mi experiencia personal. Se entiende que los blogs tienen que ser un poco como diarios que van recogiendo el aprendizaje del que los escribe a través de su vida, haciendo hincapié en los sentimientos, en su crecimiento como persona. Reconozco que me da reparo hablar demasiado de mí mismo cuando se trata de temas tan íntimos como el sexo, el BDSM y las personas a las que amo. Por supuesto, “Hermes Solenzol” es un pseudónimo, con lo que este blog no impactaría mi carrera profesional. Pero no es eso lo que me preocupa. “Hermes Solenzol” no es un simple nick de un foro de internet, sino mi pseudónimo de escritor que, si mi novela acaba por tener el éxito que ansío, un día podría conectarse con mi nombre real. Lo que escribo en el blog equivaldría entonces a “salir del armario” como practicante del BDSM, el poliamor y unas cuantas cosas más. Y eso podría hacer sufrir a determinadas personas a las que quiero y tendría un impacto difícil de ponderar en mi carrera como científico. Por lo tanto, de momento prefiero hablar de estos temas de forma impersonal, a sabiendas de que sería mucho más interesante escribir sobre los momentos de felicidad y los dramas dolorosos que han aportado a mi vida. Pero sigo planteándomelo y, quién sabe, quizás pronto cambie de táctica.

Empecé el blog con planes muy ambiciosos. Este iba a ser un blog bilingüe, es español y en inglés. Escribiría mis artículos en una de esas lenguas y luego lo traduciría a la otra. No pudo ser. Traducir requiere mucho esfuerzo, aún entre lenguas en las que tengo completa fluidez, y es mucho más aburrido que escribir algo nuevo. Así que “Sexo, ciencia y espíritu” salió adelante, mientras que “Sex, science and spirit” languideció desde el comienzo. Esto se debió a dos razones fundamentales. Primero, a me gusta más escribir en español; es mi lengua materna por la que siento una gran nostalgia y también creo que es intrínsecamente más bonita y maleable que el inglés. Segundo, porque el blog tenía que cumplir la función de promocionar mi novela “Voy a romperte en pedacitos” (algo que me cuesta mucho hacer, soy escritor y científico, no publicista) y eso lógicamente tenía que hacerlo en español. De todas formas, estoy empezando a escribir una nueva novela, esta vez en inglés, por lo que poco a poco empezaré a incorporar contenidos a la versión inglesa del blog.
En cuanto a este blog, tengo un montón de artículos en proyecto sobre temas que creo que son muy interesantes. Como los artículos más leídos hasta ahora son comentarios sobre libros, voy a escribir más sobre eso, analizando varias novelas eróticas y mis escritoras y escritores favoritos, tanto en inglés como en español.

Quiero acabar señalando lo que más satisfacción me ha producido de entrar en el mundo de los blogs: los nuevos amigos que he hecho. Dora, Fenec, xana, Sylvia y Antje… en ningún orden en particular. ¡Muchas gracias por la amistad y el apoyo que me habéis brindado! Espero que nuestra amistad siga creciendo en el futuro que sigamos ayudándonos con nuestros blogs, haciendo llegar a la gente un poquito de nuestras vidas.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Aute canta al poliamor

UNA DE DOS
por Luis Eduardo Aute

No sabes el dilema que me crea
pasar de todo y no decir ni mu
por eso estoy aquí, ¡maldita sea!
plantando cara como harías tú.
Lo que sucede es que me he enamorado
como el perfecto estúpido que soy
de la mujer que tienes a tu lado.
Encájame el directo que te doy.
Encájame el directo que te doy.

Una de dos,
o me llevo a esa mujer
o entre los tres nos organizamos
…si puede ser.

No creas que te estoy hablando en broma
aunque es encantador verte reír
porque estas cosas hay quien se las toma
a navajazos o como un faquir.
Que aquí no hay ni Desdémonas ni Otelos
ni dramas mejicanos de Buñuel
recuerda que ese rollo de los celos
llevó a Caín a aquello con Abel.
Llevó a Caín a aquello con Abel.

Una de dos,
o me llevo a esa mujer
o entre los tres nos organizamos
…si puede ser.

De qué me sirve andarme  con rodeos
a ti no puedo hacerte luz de gas
esas maneras son para los feos
de espíritu y algunas cosas más.
Que esa mujer me quiera no es tan raro
si piensa que a ti te quiere también
lo más terrible es que no ve muy claro
pretende no perderse ningún tren.
Pretende no perderse ningún tren.

Una de dos,
o me llevo a esa mujer
o entre los tres nos organizamos
…si puede ser.

Una de dos,
o me llevo a esa mujer
o te la cambio por dos de veinte
…si puede ser.

Una de dos,
o me llevo a esa mujer
o entre los cinco nos lo montamos
…si puede ser.

Una de dos,
o me llevo a esa mujer
o entre tú y yo nos organizamos…
No pudo ser

(Sí pudo ser)

Esta canción la compuso Luis Eduardo Aute en los 80s, cuando apenas nadie hablaba de poliamor. Y, sin embargo, se las apaña por recoger en esta letra tan simpática los elementos esenciales de poliamor. Está lo honestidad y el valor de reconocer abiertamente una situación que suele crear los peores conflictos. Está el rechazo a los celos y todo ese bagaje cultural que va desde el Otelo de Shakespeare a los dramas de celos de Buñuel, remontándose a la historia bíblica de Caín y Abel. La canción revela como entre los dos posibles rivales se establece enseguida una complicidad (“es encantador verte reír”) que ofrece pocas dudas de que el acuerdo saldrá a delante. En la última estrofa se habla de que el amor no es exclusivo: esa mujer los quiere a los dos, precisamente porque son tan parecidos y tan buenos amigos. Pero también están las dudas (“lo más terrible es que no ve muy claro”). Porque en el poliamor nos adentramos en territorio desconocido donde los parámetros que rigen las relaciones de pareja convencionales ya no sirven. No sabemos lo que vamos a encontrar, pero quizás la propia aventura, el viaje a lo inexplorado, valga la pena de por sí.

En esta versión que se grabó en TVE en 1993, unos diez años después de que la canción saliera a la calle, Aute cambia un poco el final, dejando bien claro de lo que habla… “entre los cinco nos lo montamos”, “entre tú y yo nos organizamos”. Se trata de romper las barreras de la pareja tradicional, dando paso a tribus de cinco o a una simple relación gay. Todo vale. “No pudo ser” o “sí pudo ser”… depende de que los participantes no sean “feos de espíritu”.